Lacar muebles antiguos en blanco: cuándo merece la pena y cómo se hace

Un mueble antiguo lacado en blanco puede ganar una segunda vida, pero no todos lo merecen. Cuándo lacar, cuándo restaurar y cómo evitar las manchas y el amarilleo.

Escritorio antiguo de cajones con molduras talladas lacado en blanco

En muchas casas de Madrid hay un mueble que nadie sabe muy bien qué hacer con él: la cómoda de la abuela, un aparador oscuro que vino con el piso, un mueble bar de los 70 o una mesilla de nogal con tallas. Están bien hechos, pesan como una losa y tienen una forma bonita, pero su color oscuro no encaja con el resto de la casa. Lacarlos en blanco, en blanco roto o en un color suave es una forma de darles otra vida sin tirarlos.

Ahora bien, no todos los muebles antiguos deberían lacarse. Aquí te explico cómo lo decidimos, cómo se prepara un mueble barnizado u oscuro para que el blanco no se manche y qué cuesta, más o menos. Si quieres ver el servicio completo, está en nuestra página de lacado de muebles y armarios.

¿Lacar o restaurar? Cómo decidir

Lacar un mueble es tapar la madera con una película opaca. Se puede volver atrás, decapando, pero en un mueble con tallas es un trabajo larguísimo y nunca queda como estaba. Por eso conviene pensarlo dos veces antes de lacar algo que pueda tener valor.

Nuestro criterio es sencillo. Si el mueble es una pieza de anticuario, tiene marquetería, chapas de raíz, firma o etiqueta de un ebanista, o es de una madera noble con un acabado original en buen estado, lo que pide es una restauración, no un lacado. En esos casos lo honesto es recomendar que lo vea un restaurador antes de tomar ninguna decisión.

Si el mueble es bueno pero corriente, de los miles que se fabricaron en serie entre los años 50 y 90, con un barniz oscuro y algo castigado, lacarlo suele ser una idea excelente. Es el caso de la mayoría de cómodas, mesillas, aparadores y muebles de salón que vemos en pisos de Madrid. Su valor está en lo bien que están hechos, no en el acabado, y en blanco o en color pasan de estorbar a ser protagonistas.

Detalle de una cómoda antigua de madera oscura con cajones tallados en penumbra
Un mueble oscuro y tallado es bonito, pero en un salón actual puede pesar demasiado

Hay un tercer grupo: muebles de los 90 y 2000 en color wengué o cerezo. Muchos no son de madera maciza, sino de tablero con chapa teñida o con acabado de melamina. Se pueden lacar perfectamente, pero la preparación cambia, como te cuento más abajo.

Preparación de un mueble barnizado u oscuro

En un mueble antiguo, la preparación es todavía más importante que en una puerta, porque suele tener más historia encima: barniz, cera, aceites, pulimentos y, a veces, alguna mano de pintura de algún arreglo casero.

Antes de tocar la superficie se desmonta todo lo que se pueda: tiradores, bocallaves, bisagras vistas y cristales. Los cajones se sacan y se numeran, porque en muebles antiguos cada cajón suele estar ajustado a su hueco y no entra igual en otro. Y se decide qué partes se lacan y cuáles no: los laterales interiores de los cajones, por ejemplo, casi nunca se lacan, porque la laca haría que rozaran y dejaran de correr bien.

Lo primero, ya con el mueble desmontado, es limpiar y desengrasar a fondo. Muchos muebles antiguos se han mantenido durante años con cera o con productos de abrillantar que dejan una capa que repele cualquier pintura. Si no se quita, la laca no agarra y se levanta en cuanto se roza. Es uno de los fallos más frecuentes en los muebles que se lacan en casa como bricolaje.

Después se lija para matar el barniz y abrir el poro, con especial cuidado en tallas y molduras, que se trabajan a mano. Si hay chapa levantada, se vuelve a pegar; si hay golpes o agujeros, se masillan; si hay agujeritos de carcoma, hay que tratar el mueble antes de hacer nada y asegurarse de que no está activa. Lacar encima de carcoma viva es tapar el problema, no resolverlo.

En los muebles de tablero chapado o de melamina en color wengué, la preparación pasa por un lijado de matizado y una imprimación de adherencia, porque la superficie es poco porosa y la laca necesita un puente para agarrar.

Silla de madera oscura siendo lacada a pistola en una zona protegida con plásticos
Las piezas con muchos huecos y torneados se lacan mucho mejor a pistola que a brocha

Imprimación aislante: evitar manchas y amarilleo

Aquí está el punto técnico que más cuesta explicar y el que más se nota pasado un tiempo. Las maderas oscuras como el nogal, la caoba, el sapelly o el roble contienen taninos y otros compuestos que, al entrar en contacto con una pintura o laca al agua, pueden migrar hacia la superficie. Lo mismo pasa con algunos tintes antiguos que se usaban para oscurecer muebles de maderas más baratas.

El resultado, si no se aísla bien, son manchas amarillentas, rosadas o marrones que aparecen a través del blanco, a veces a los pocos días y a veces a los meses, siguiendo las vetas o en las zonas donde el lijado ha llegado a la madera. Darle más manos de blanco no lo arregla: la mancha vuelve.

La solución es una imprimación aislante específica, que bloquea esas sustancias antes de lacar. En muebles muy oscuros o muy teñidos puede hacer falta más de una mano, y siempre conviene hacer una prueba en una zona poco visible, como la trasera o el interior de un cajón, antes de lacar el mueble entero.

El otro amarilleo, el que aparece con los años, depende sobre todo de la laca. Las lacas al agua de buena calidad amarillean mucho menos que los esmaltes sintéticos, y por eso son las más habituales para blancos de interior. Lo explicamos con más detalle en lacado mate, satinado o brillo.

Blanco o color: tendencias para muebles

El blanco puro es la opción más segura y la que más luz da, pero en muebles antiguos con molduras suele quedar mejor un blanco roto, un blanco algo cálido que no parezca de cocina moderna y que respeta mejor el aire clásico de la pieza.

Si quieres color, en muebles con historia funcionan muy bien los verdes apagados, los azules grisáceos, el gris piedra y, en piezas pequeñas, incluso el negro mate. Otra opción muy agradecida es combinar: lacar el cuerpo del mueble y dejar el sobre en madera, lijado y barnizado de nuevo, o lacar el exterior en color y el interior de los cajones en blanco. Son detalles que hacen que el mueble no parezca uno más.

Detalle de una cómoda de estilo clásico lacada en blanco roto con filete dorado y tirador de latón
En piezas clásicas, un blanco roto con los tiradores originales conserva el carácter del mueble

Los tiradores merecen una decisión aparte. En muebles antiguos, los tiradores originales de latón o de bronce suelen ser bonitos y quedan muy bien sobre el blanco una vez limpios. Si se cambian por unos nuevos, conviene que coincidan con los agujeros o taparlos antes de lacar.

Presupuesto y plazos

En muebles antiguos el precio depende muchísimo de la pieza. Una cómoda de frentes lisos y en buen estado se prepara rápido; un aparador grande, un mueble con muchas tallas o una pieza que necesita reparaciones de chapa o tratamiento de carcoma lleva mucho más, porque buena parte del trabajo es manual. También influyen el acabado, el color y si quieres combinar laca y madera. Los muebles sueltos los podemos lacar en taller, que es lo más cómodo para trabajar todas las caras, o en tu casa si el mueble no se puede mover.

En plazos, entre la preparación, las imprimaciones, las manos de laca y los secados, un mueble mediano suele llevar varios días, aunque el tiempo de trabajo efectivo sea menor. Las piezas con mucha talla o que necesitan reparaciones previas llevan más. Tienes todos los factores que mueven el precio en cuánto cuesta lacar un mueble, un armario o una cocina.

Si tienes un mueble antiguo esperando una segunda vida

Si dudas entre lacar o restaurar, o no sabes si tu mueble es de madera maciza o de tablero, lo mejor es que lo veamos. Puedes pedirnos presupuesto gratis o mandarnos unas fotos del mueble por WhatsApp, y te diremos con franqueza si merece la pena lacarlo y qué acabado le iría mejor.

Lo hacemos nosotros

Muebles y armarios en Madrid

Armarios empotrados, muebles de cocina, muebles de madera y barandillas lacados a pistola, sin cambiarlos.

Sigue leyendo

Todo el blog
Pedir presupuesto gratis