Cuál es la mejor época para pintar una fachada en Madrid (y cuándo evitarlo)

Heladas de madrugada, mediodías de 40 grados y tormentas de primavera: cuándo conviene pintar una fachada en Madrid y cómo se organiza el trabajo según la orientación.

Una pintura de exterior buena, bien aplicada sobre una pared bien preparada, puede fallar igual si se da en un mal día. Lo vemos cada año: fachadas pintadas con prisa a finales de noviembre que en febrero tienen la pintura cuarteada, o paños pintados a pleno sol de julio que se quedan con marcas de empalme que no se van con nada.

El tiempo cuenta mucho más en exterior que en interior, y Madrid tiene un clima que no perdona: veranos muy calurosos, inviernos con heladas, sobre todo en la sierra, y primaveras con tormentas de tarde que llegan sin avisar. En este artículo te explicamos qué condiciones necesita la pintura, cuáles son los mejores meses en la capital y en la sierra, y cómo organizamos el trabajo según hacia dónde mire cada fachada.

Las condiciones ideales para pintar exterior

La mayoría de las pinturas de fachada indican en su ficha técnica unas condiciones de aplicación parecidas: temperatura del aire y de la pared por encima de unos 5 °C y por debajo de unos 35 °C, humedad relativa no demasiado alta (en torno a menos del 80-85 %) y el soporte seco. También piden que la pared esté unos grados por encima del punto de rocío, para que no se condense humedad sobre la pintura fresca. Cada producto tiene sus cifras y hay que mirarlas, pero ese es el marco general.

Y ojo, porque la temperatura que cuenta es también la de la pared, además de la del aire. Una fachada a sur en un día de julio puede tener la superficie muchísimo más caliente que el ambiente, y una fachada a norte en enero puede seguir fría y húmeda a mediodía aunque el termómetro marque 10 grados. Por eso no basta con mirar el pronóstico: hay que tocar la pared.

Y hay otra condición que se olvida: la pintura necesita unas horas sin lluvia, sin rocío y sin helada después de aplicarse para formar bien la película. Pintar a las cinco de la tarde de un día de noviembre, con la helada esperada para esa noche, es buscar problemas aunque a esa hora haga buen tiempo.

Primavera y otoño: la mejor época en Madrid

En Madrid capital y en el área metropolitana, los meses más cómodos para pintar una fachada suelen ser de mediados de abril a junio y de septiembre a octubre. Las temperaturas son suaves, los días son razonablemente largos y las noches ya no hielan, o todavía no.

La primavera tiene una pega: las tormentas. En mayo es habitual que un día que amanece despejado acabe con chubasco a media tarde. Con una buena previsión y algo de margen se gestiona bien, pero a veces obliga a parar un día y retomar al siguiente. El otoño es más estable en septiembre y la primera mitad de octubre; a partir de ahí los días se acortan, el rocío de la mañana tarda en secarse y las horas útiles para pintar son pocas.

En la sierra (Guadarrama, Collado Villalba, Navacerrada y alrededores) la ventana es más estrecha. Las heladas empiezan antes y terminan más tarde, así que los meses fiables son, en general, de finales de primavera a principios de otoño. Una fachada en un chalet de la sierra conviene planificarla con tiempo para no acabar empujándola a noviembre.

Por eso recomendamos pedir presupuesto con antelación. Si llamas en marzo para pintar en mayo, hay margen para elegir los días buenos.

Verano: cómo pintar con calor sin que falle la pintura

Se puede pintar una fachada en verano, y de hecho es cuando más fachadas se pintan, pero hay que cambiar la forma de trabajar. El problema del calor es que la pintura se seca demasiado deprisa: no le da tiempo a nivelarse, se marcan los empalmes entre una pasada y la siguiente y, en el peor de los casos, la película se queda débil porque el agua se evapora antes de que la resina haya formado bien la capa.

En julio y agosto lo que hacemos es empezar muy temprano, con las primeras luces, e ir siguiendo la sombra a lo largo del día. Las horas centrales se reservan para las fachadas que están en sombra en ese momento o para trabajos de preparación que no dependen tanto de la temperatura, como rascar, sellar o proteger. Algunas fichas técnicas recomiendan humedecer ligeramente el soporte muy absorbente o caliente antes de pintar, pero eso depende del producto y no siempre conviene.

En los días de ola de calor, con más de 38 o 40 grados a la sombra, lo más honrado es parar la aplicación en las horas fuertes aunque se pierda tiempo. Pintar a esas horas se nota, y no para bien.

Invierno: heladas y humedad

¿Se puede pintar una fachada en invierno en Madrid? A veces sí, con condiciones. En la capital hay muchos días de invierno soleados y secos en los que, de once a cuatro, la temperatura y la humedad están dentro de lo que pide la pintura. El problema son las horas de alrededor: el rocío o la escarcha de la mañana tardan en secarse, y a media tarde la temperatura cae deprisa.

Un trabajo de invierno exige jornadas de pintura cortas, empezar solo cuando la pared está seca, terminar con margen antes de que baje la temperatura y no pintar si se espera helada esa noche. Hay pinturas formuladas para aplicar con temperaturas más bajas, como algunas al disolvente, que ayudan en estos casos. Aun así, en la sierra y en fachadas a norte, entre diciembre y febrero lo normal es no pintar.

Lo que sí se puede adelantar en invierno es la valoración, el presupuesto y la reserva de fechas, y en algunos casos la preparación si no depende de la temperatura.

Orientación de la fachada y horario de trabajo

Una casa no tiene una fachada, tiene cuatro, y cada una recibe el sol a una hora. Organizar bien el orden en que se pintan es lo que permite trabajar en buenas condiciones casi todo el día. La regla básica es seguir la sombra: pintar cada paño cuando no le da el sol directo fuerte y cuando ya se ha secado el rocío.

En la práctica, en verano se empieza por la fachada oeste a primera hora, porque por la mañana está en sombra; la este se deja para la tarde, cuando el sol ya ha pasado; la sur se pinta muy temprano o al final del día, y la norte, que casi nunca recibe sol directo, se puede hacer en las horas centrales. En invierno el orden se invierte en parte: la fachada norte es la que más tarda en secarse y la más fría, así que se pinta en las horas de más temperatura, y la sur es la que da más juego.

Parece un detalle, pero cambia el resultado: una fachada pintada siempre en sombra queda más uniforme, sin marcas de empalme y con la pintura bien formada. Y explica por qué una fachada de chalet no se pinta "de un tirón" en dos días aunque los metros den para ello.

Qué pasa si llueve después de pintar

Si llueve fuerte a las pocas horas de pintar, la pintura todavía fresca puede escurrir o lavarse en parte, dejando chorretones. Si la lluvia o una humedad muy alta llegan cuando la pintura ya está seca al tacto pero no del todo curada, a veces aparecen manchas brillantes o pegajosas, de color tostado, sobre todo en tonos oscuros. Son componentes de la pintura que el agua arrastra a la superficie; normalmente se van con las siguientes lluvias o con un lavado con agua, y no afectan a la protección, pero el aspecto los primeros días no es bonito.

Lo que hacemos ante una previsión dudosa es no empezar paños que no se puedan terminar con margen, proteger con lonas los andamios o las zonas recién pintadas si amenaza chubasco y, si la lluvia ha estropeado algo, esperar a que seque y repasar. Cuántas horas sin lluvia necesita cada pintura lo indica su ficha técnica; las de secado rápido o las formuladas para clima cambiante dan algo más de tranquilidad.

Planificar la fachada con tiempo

Si estás pensando en pintar la fachada de tu casa, lo mejor que puedes hacer es planificarla con unos meses de margen para que caiga en buena época, y elegir bien la pintura según el soporte (lo explicamos en qué pintura usar en fachadas). Si además vas a necesitar andamio en la acera, cuenta con el tiempo de los trámites, que contamos en el artículo sobre el permiso para pintar una fachada en Madrid.

Si quieres que veamos tu fachada y te propongamos fechas razonables según la orientación y la época, puedes pedir presupuesto en la página de presupuesto o conocer cómo trabajamos en nuestro servicio de pintura de fachadas.

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