Precio de pintar rejas, verjas y barandillas: por metro y por elemento

Unos presupuestan por metro cuadrado, otros por metro lineal y otros por reja. Te explicamos cómo se calcula, qué encarece el trabajo y qué debe incluir un presupuesto para poder compararlo.

Pedir precio para pintar unas rejas parece sencillo hasta que llegan los presupuestos. Uno te dice tantos euros por metro cuadrado, otro tantos por metro lineal, un tercero te da una cifra por reja y el cuarto un total cerrado para todo. Comparar así es casi imposible, y es normal acabar eligiendo por la cifra final sin saber si todos van a hacer lo mismo.

En este artículo no vamos a darte una tarifa de memoria. Una reja con óxido superficial y otra comida por la base pueden tener el mismo tamaño y no parecerse en nada en horas de trabajo, y cualquier cifra sin ver el hierro sería un número al aire. Lo que sí te contamos es cómo se suele medir cada tipo de elemento, qué es lo que de verdad dispara el coste y qué tiene que poner un presupuesto para que puedas compararlo con otros.

Cómo se presupuesta: m², metro lineal o unidad

Cada forma de medir tiene su lógica, y lo razonable es que se use la que mejor encaja con el elemento.

El precio por unidad es el habitual para rejas de ventana, cancelas y puertas: piezas de tamaño parecido que se pintan una a una. Es cómodo para el cliente porque no hay que medir nada, pero conviene que el presupuesto diga qué tamaño se ha supuesto, porque una reja del ventanuco de un baño no es una reja de balconera.

El precio por metro lineal se usa en barandillas y verjas de parcela, donde lo que manda es la longitud y la altura es más o menos constante. Lo que hay que mirar es qué altura se ha supuesto y si el precio incluye las dos caras, que en una verja de parcela casi siempre hay que pintar.

El precio por metro cuadrado aparece sobre todo en verjas grandes, cerramientos y paños de chapa. Aquí el matiz está en cómo se mide: normalmente se toma la superficie del rectángulo que ocupa la reja, como si fuera un paño lleno, no la superficie real de hierro. Una verja de barrotes simples y una de forja ornamental con volutas pueden tener los mismos metros cuadrados y muchas más horas la segunda. Por eso, en forja trabajada, el precio por metro sube.

Ninguna de las tres formas es mejor que otra. Lo importante es que, al comparar, sepas qué superficie, qué caras y qué preparación está incluyendo cada uno.

Qué está incluido en un trabajo bien hecho

Antes de hablar de lo que encarece, conviene tener claro qué se está pagando en un trabajo normal de pintura de rejas, porque es lo que hay que encontrar en cada presupuesto. La protección de la fachada, el suelo y los cristales, que el cepillado y la pintura manchan. La limpieza y el cepillado del óxido hasta dejar el metal sano o el óxido firme. El lijado de la pintura vieja que sigue bien pegada, para que la nueva agarre. El desengrasado. Una imprimación antioxidante, o de adherencia si el metal es galvanizado. Y dos manos de esmalte de acabado.

Si un presupuesto habla solo de "pintar rejas" sin más, no sabes cuántas de esas fases incluye. La diferencia entre un trabajo que dura años y uno que hay que repetir al poco está casi siempre en la preparación y en la imprimación, como explicamos en cómo pintar rejas oxidadas.

Qué encarece: óxido, diseño, altura, desmontaje

Si tuviéramos que ordenar lo que más mueve el precio, el primer puesto sería para el óxido. Una reja con la pintura algo apagada se limpia, se lija un poco y se pinta. Una con óxido profundo hay que cepillarla a fondo, tratar uniones y bases, a veces aplicar convertidor y dar imprimación en dos tiempos. Eso multiplica las horas sin que la reja haya cambiado de tamaño.

El segundo es el diseño. Barrotes rectos y pletinas se pintan rápido; la forja con volutas, puntas de lanza, hojas o celosías tiene muchísimas más caras y rincones, y cada rincón es un punto donde el óxido vuelve si no se le dedica tiempo.

Luego vienen la altura y el acceso. Una reja de planta baja se pinta desde el suelo. Las de un primer piso o las barandillas de una terraza alta necesitan escaleras o una plataforma y más tiempo para proteger lo que hay alrededor; una verja con un seto pegado por detrás obliga a trabajar de lado. En todo caso hablamos de viviendas y chalets: las barandillas de edificios altos, a las que solo se llega con andamio colgante o trabajos verticales, son trabajo de empresas especializadas en altura, y no lo hacemos.

Y por último el desmontaje. Hay rejas que conviene descolgar para pintarlas bien por todas sus caras o para llevarlas a chorrear cuando el óxido es muy profundo, y eso supone trabajo de cerrajería, transporte y volver a montar. Otras, como las rejas fijas empotradas en la fachada, se pintan in situ. La decisión depende del estado y de lo que quieras gastarte, y es algo que hay que hablar en la visita.

Hay otros detalles que suman: el número de caras que se pintan, el cambio de color (pasar de un verde oscuro a un blanco puede pedir una mano más), el tipo de esmalte y el cuidado extra cuando la fachada de alrededor está recién pintada o el suelo es delicado.

Ejemplo: chalet con rejas, verja y puerta de garaje

Vamos a ver cómo se plantearía un caso muy típico en las urbanizaciones de Madrid: un chalet con ocho rejas de ventana de tamaño normal, una verja de barrote sencillo de unos 30 metros lineales a la calle, una barandilla de terraza de 6 metros con algo de forja y una puerta de garaje basculante.

Un presupuesto claro para esta casa separaría cada elemento con su unidad: las rejas de ventana por unidad, la verja y la barandilla por metro lineal indicando altura y caras, y la puerta de garaje como pieza aparte, diciendo si es de hierro o galvanizada, porque la imprimación cambia (lo explicamos en cómo pintar una puerta de garaje galvanizada). Al lado de cada partida, la preparación prevista: cepillado del óxido superficial, tratamiento de bases, imprimación y número de manos.

Ahora imagina que, al verlo de cerca, las bases de la verja están muy comidas y dos rejas tienen barrotes con pérdida de material. El tamaño de todo sigue igual, pero esas partidas ya llevan cepillado a fondo, convertidor, sellado de bases e incluso algún arreglo de cerrajería. Por eso la cifra final depende mucho más del estado del hierro que de los metros, y por eso conviene desconfiar de los presupuestos por teléfono sin haber visto las rejas, nuestros incluidos.

Por qué pedir el presupuesto por escrito

Un presupuesto por escrito y desglosado no es un trámite: es lo que te permite comparar y lo que te protege si luego hay dudas. Debería decir qué elementos incluye y cómo se ha medido cada uno, qué preparación se va a hacer, qué imprimación y qué esmalte se van a usar y en cuántas manos, si se pinta in situ o se desmonta algo, y qué queda fuera. Con eso delante, dos presupuestos se pueden comparar de verdad; sin eso, solo comparas cifras. Si quieres más detalle, lo contamos en qué debe incluir un presupuesto de pintura, y en nuestra página de precios explicamos cómo trabajamos los presupuestos.

Ahorrar haciendo todo en la misma visita

Pintar las rejas una a una, según se van estropeando, sale caro: cada vez hay desplazamiento, protección, preparación de material y tiempos de secado que se repiten. Si haces todo el hierro de la casa a la vez, cada elemento sale mejor de precio y además todo queda en el mismo color y con el mismo brillo. Nos pasa mucho que alguien nos llama para la puerta del garaje y, al ver la diferencia de color con las rejas recién pintadas, acaba pintando también la verja.

También compensa coordinarlo con la fachada. Si vas a pintar las paredes exteriores, lo lógico es hacer las rejas en la misma obra, ordenando bien las fases para no manchar la pared nueva. En cuánto cuesta pintar una fachada explicamos cómo se presupuesta esa parte.

Si quieres saber cuánto costaría pintar las rejas, verjas y barandillas de tu casa, podemos ir a verlas y darte un presupuesto gratis y por escrito, con cada elemento desglosado. Puedes pedirlo en la página de presupuesto o mandarnos unas fotos por WhatsApp para una primera valoración. Y si quieres saber más sobre cómo trabajamos el metal en exterior, tienes toda la información en nuestra página de pintar rejas, barandillas y puertas de garaje.

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