Qué debe incluir un presupuesto de pintura: 10 cosas que comprobar antes de contratar

Dos presupuestos para pintar el mismo piso pueden parecer de casas distintas. Estas son las diez cosas que miraríamos nosotros antes de firmar con cualquier pintor.

Pides tres presupuestos para pintar el piso y te llegan tres cosas que no se parecen en nada. Uno es una línea en un WhatsApp con una cifra. Otro, una hoja con diez partidas. El tercero, un PDF muy bonito que no termina de decir qué pintura se va a usar. Y la diferencia de precio entre el más barato y el más caro es de casi el doble.

Después de más de veinte años haciendo presupuestos en Madrid, te podemos decir que casi nunca hay trampa en el precio en sí. Lo que suele pasar es que cada uno está presupuestando un trabajo distinto. Esta guía sirve para que puedas comparar como si fueran el mismo trabajo, y para que sepas qué preguntar cuando falte algo.

Por qué dos presupuestos de pintura no se parecen

Pintar una pared parece sencillo, pero el precio sale de muchas decisiones pequeñas. Cuántas manos se dan. Qué se hace con las grietas y los agujeros de los cuadros. Si se protegen los suelos con plástico fino o con cartón y cinta. Si se pintan techos, puertas, radiadores. Si la pintura es de primera marca o la más barata del almacén. Si el piso está vacío o lleno de muebles.

Cada una de esas decisiones mueve el precio, y casi ninguna se ve el día que te entregan la casa recién pintada. Se ve al año, cuando la pared de detrás del sofá se mancha y no se puede limpiar, o cuando la grieta del pasillo vuelve a salir. Por eso un buen presupuesto no es el que más partidas tiene, sino el que deja claro qué se va a hacer y qué no.

Los 10 puntos que debe recoger un presupuesto

Los agrupamos en cinco bloques. Al final del artículo tienes la lista resumida para tenerla a mano.

Superficies y cómo se han medido

Lo primero es saber qué se pinta: paredes, techos, puertas, marcos, radiadores, rejas de ventanas. Y después, cuántos metros. Hay pintores que dan el precio por metro de pared y otros por metro de vivienda (de suelo), y no son comparables: un piso de 80 m² tiene muchos más metros de pared que de suelo. Si el presupuesto no dice cómo se ha medido, pregunta.

Desconfía de los presupuestos hechos sin ver el piso. Con fotos se puede dar una orientación, pero no un precio cerrado: no se ve si las paredes tienen grietas, si hay humedades o si el gotelé es al temple.

Preparación y reparaciones incluidas

Es la partida que más diferencia a un trabajo de otro, y la que más se omite. Debería decir qué se va a reparar antes de pintar: agujeros de tacos, fisuras, desconchones, juntas entre tabique y techo. También si se lija, si se da fijador o imprimación donde haga falta, y qué pasa si al empezar aparece algo que no se veía.

En pisos con gotelé, aclara si se mantiene, se repara o se quita. Quitar el gotelé es otro trabajo con otro precio, y lo explicamos en cuánto cuesta quitar el gotelé.

Número de manos y marca/tipo de pintura

El presupuesto debería decir cuántas manos se van a dar y con qué pintura: tipo (plástica mate, satinada, lavable, antimoho para baños y cocinas) y, mejor aún, marca y gama. Dos "plásticas blancas" pueden ser productos muy diferentes en cubrición, lavabilidad y duración.

Nosotros damos un mínimo de dos manos de plástica en interiores, y lo ponemos por escrito. Si un presupuesto habla de "una mano" a secas, lo normal es que no cubra igual, sobre todo si hay cambio de color. Si quieres entender por qué, lo contamos en cuántas manos de pintura hay que dar.

Protección, limpieza y retirada de residuos

Pregunta cómo se va a proteger la casa: suelos, muebles que se quedan, puertas, ventanas, enchufes. Hay mucha diferencia entre tapar con un plástico suelto y proteger con cartón, cinta y plástico de suelo a techo. Y pregunta también por el final: quién limpia, cómo queda la casa y quién se lleva los botes, plásticos y restos. La pintura sobrante y los envases no se tiran a cualquier contenedor.

En la práctica, la protección es lo que más tranquiliza a quien vive en la casa durante la obra. Nos pasa mucho que el cliente se fija más en cómo hemos tapado el parqué que en el color de las paredes, y tiene razón: el suelo no se repinta.

Plazos, garantía, seguro e IVA

El presupuesto debe decir cuándo se empieza y cuántos días de trabajo se calculan, aunque sea de forma aproximada. Si el pintor va a coordinarse con otros gremios, también conviene saberlo.

Pregunta por la garantía: qué cubre y durante cuánto tiempo, y por el seguro de responsabilidad civil, que es el que responde si se rompe algo o hay un daño en tu casa o en la del vecino.

Y el IVA. El presupuesto debe decir si el precio lleva IVA y cuál. En obras de pintura en una vivienda particular, si se cumplen ciertos requisitos se puede aplicar el tipo reducido del 10 % en lugar del 21 %. Lo explicamos con ejemplos en IVA en obras de pintura de vivienda. Un "IVA no incluido" sin más puede ser una diferencia del 10 % o del 21 % sobre el total.

Por último, la forma de pago. Lo habitual es una señal al empezar y el resto al terminar, o pagos por fases en trabajos largos. Pagar todo por adelantado no es buena idea, y conviene que los pagos queden registrados: transferencia o tarjeta, con factura.

Señales de alarma

Hay cosas que, sin ser necesariamente mala fe, deberían hacerte preguntar dos veces:

Un precio cerrado sin haber visto la casa. Un presupuesto sin desglose, en el que no se sabe qué entra y qué no. Que no figuren nombre, NIF ni datos de contacto de quien lo hace. Prisa por cerrar ("si me lo confirmas hoy te hago este precio"). Pago en efectivo sin factura, que además te deja sin ninguna garantía y, en su caso, sin poder aplicar el IVA reducido correctamente. Y un precio muy por debajo del resto sin una explicación clara: alguien tiene que estar quitando algo.

Tampoco te fíes solo de las reseñas. Ayudan, pero un presupuesto claro dice mucho más de cómo trabaja una empresa que cinco estrellas sin texto.

Pintor autónomo o empresa

No hay una respuesta única. Un pintor autónomo con experiencia puede hacer un trabajo excelente en un piso pequeño. Una empresa con equipo suele tener más capacidad para cumplir plazos, trabajar con maquinaria como el Airless y responder si alguien se pone enfermo a mitad de obra. Lo importante, en los dos casos, es lo mismo: que el presupuesto sea claro, que haya factura y que alguien responda si hay un problema.

El checklist, en una lista

Puedes imprimir esta lista y llevarla al lado de cada presupuesto. Si alguno de los puntos no aparece, no tiene por qué ser malo, pero sí merece una pregunta:

  1. Qué superficies se pintan (paredes, techos, puertas, radiadores…) y qué queda fuera.
  2. Cuántos metros se han medido y si son de pared o de vivienda.
  3. Qué reparaciones previas se incluyen (agujeros, fisuras, desconchones, gotelé).
  4. Si se aplica fijador o imprimación y dónde.
  5. Cuántas manos de pintura se dan.
  6. Qué pintura se usa: tipo, acabado, marca y gama.
  7. Cómo se protegen suelos, muebles, puertas y ventanas.
  8. Quién limpia al terminar y quién retira los residuos.
  9. Plazo aproximado, garantía y seguro de responsabilidad civil.
  10. Precio con IVA (y qué tipo), forma de pago y datos fiscales de quien factura.

Si quieres comparar con el nuestro

Nuestros presupuestos llevan cada partida por separado, con las manos, la pintura y la protección escritas, precisamente para que puedas ponerlos al lado de otros sin hacer cuentas raras. Puedes ver rangos orientativos en nuestra página de precios, o cómo trabajamos en pintura de interiores. Si te encaja, pídenos un presupuesto gratis y sin compromiso y vamos a verlo.

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